Getafe presenta alegaciones contra la ampliación de los vertederos de Valdemingómez y Pinto
El Ayuntamiento de Getafe rechaza los proyectos regionales por el grave riesgo ambiental y los problemas que podría generar a vecinos de la localidad
El Ayuntamiento de Getafe ha presentado alegaciones formales contra los procesos de ampliación de los vertederos de Pinto y Valdemingómez. A través del trabajo de los técnicos municipales, el Gobierno local ha plasmado sobre el papel su rotundo rechazo a las intenciones de la Comunidad de Madrid, que planea el enésimo crecimiento en altura sobre celdas ya clausuradas en Pinto y la apertura de dos nuevas celdas en Valdemingómez, mucho más próximas al barrio getafense de Perales del Río.
El concejal de Transición Ecológica y Medio Ambiente, Jesús Pérez, ha defendido la urgencia de paralizar estos proyectos: “Esperamos que las alegaciones sean tenidas en cuenta, y no se autoricen las ampliaciones de vertido en ninguna de las dos infraestructuras. En el caso de Pinto, por el riesgo que supone la elevación de la cota y la apertura de vasos de vertido antiguos y ya clausurados, y en el de Valdemingómez, por el incremento de olores para los vecinos de Perales del Río”.
Desde el Consistorio argumentan en su rechazo que ambas solicitudes evidencian la ineficaz estrategia de gestión de residuos de la Comunidad de Madrid, que se sitúa a la cola en porcentajes de reciclaje de toda España a pesar de su PIB. El Gobierno local advierte de que cuando no se ponen en marcha políticas adecuadas de reducción, reutilización y reciclaje, el resultado es la inevitable necesidad de seguir haciendo crecer los vertederos de forma ilimitada.
Las alegaciones municipales también denuncian el grave desequilibrio territorial que conlleva esta estrategia regional, provocando que el sur se vea exponencialmente afectado. Getafe se encuentra en el radio de afección de las dos plantas de tratamiento más grandes de la comunidad, viéndose abocado a sufrir los impactos de los residuos generados por 72 municipios, incluida la ciudad de Madrid. Esto equivale a 5,5 millones de habitantes, más del 70% de la población madrileña. Por ello, el Ayuntamiento exige a la Comunidad de Madrid que asuma su competencia planificadora, aplique políticas de descentralización y deje de tratar al sur como un vertedero.

